Apple ha mantenido miles de millones de dólares en ganancias en filiales irlandesas para pagar pocos o ningún impuesto a cualquier gobierno, utilizando una estructura tributaria mundial inusual, según un informe del Senado de Estados Unidos sobre la estructura impositiva de la compañía de la manzana en el extranjero.

En un documento de 40 páginas divulgado un día antes de que el consejero delegado de Apple, Tim Cook, testifique ante el Congreso, el Subcomité Permanente de Investigaciones identificó a tres filiales que no tienen «residencia tributaria» en Irlanda, donde son sociedades anónimas, o en Estados Unidos, donde ejecutivos de la empresa administran esas firmas.

La principal filial, un grupo de compañías que incluye a las tiendas minoristas de Apple en Europa, no ha pagado impuestos de beneficios en los últimos cinco años. La subsidiaria, cuya dirección postal está en Cork, Irlanda, recibió 29.900 millones de dólares (unos 23.000 millones de euros) en dividendos de filiales extranjeras menores de Apple desde 2009 a 2012, alcanzando un 30% de las ganancias netas de Apple en todo el mundo, según el informe. «Apple ha explotado una diferencia entre las normas de residencia tributaria entre Estados Unidos e Irlanda», sostiene el documento.

Apple se defendió de las acusaciones en un comentario publicado ayer en Internet, asegurando que no usa «trucos tributarios». La compañía asegura que la existencia de su subsidiaria ‘Apple Operations International’ en Irlanda no reduce sus pagos de impuestos en Estados Unidos y que la empresa pagará más de 7.000 millones de dólares en el país en impuestos durante el año fiscal 2013. Personal del subcomité afirma que Apple no está quebrantando ninguna ley y que ha cooperado totalmente con la investigación.

Reforma del código tributario

La audiencia del martes es la segunda celebrada por el senador Carl Levin, demócrata y presidente del subcomité, para arrojar luz sobre la debilidad del código tributario corporativo de Estados Unidos. Levin ha buscado modernizar el código en el Congreso. Legisladores de todo el mundo están investigando de cerca los impuestos que pagan las compañías multinacionales.

En Reino Unido, Google se enfrenta a las investigaciones de los reguladores por sus propias políticas tributarias, mientras que Hewlett-Packard y Microsoft han sido llamadas al Capitolio para responder a preguntas sobre sus prácticas. Las corporaciones deben pagar el impuesto corporativo de un 35% que Estados Unidos impone a las ganancias en el exterior, pero no hasta que esas ganancias sean ingresadas al país desde el extranjero.

En el testimonio ante el subcomité, Apple mencionó que cualquier reforma tributaria debería favorecer a las tasas más bajas del impuesto sobre los beneficios de la empresa más allá de sus ingresos, eliminar los gastos tributarios, e implementar un «impuesto razonable sobre las ganancias en el extranjero que permita la libre circulación del capital nuevamente hacia Estados Unidos». «Apple reconoce que éstas y otras mejoras en el sistema tributario corporativo de Estados Unidos podrían incrementar los impuestos que paga la compañía», explicó.

Las grandes compañías de Estados Unidos aumentaron sus ganancias en el extranjero en un 15% el año pasado, hasta alcanzar un récord de 1.900 millones de dólares, evitando una pesada cuenta tributaria al mantener sus ganancias en el exterior, según la firma de investigación Audit Analytics.